El VIH alcanza a un porcentaje significativo de nuevos diagnosticados entre los y las jóvenes de 20 años y las personas mayores de 50 en España. Son perfiles que conforman una nueva realidad de mayor complejidad y que lleva a los y las expertas a preguntarse qué se puede cambiar.
“Algo estamos haciendo mal” en la prevención del VIH cuando existe un número “no despreciable” de nuevos diagnósticos entre jóvenes, y cuando desde hace años no conseguimos reducir la cifra global (3.500) de nuevas personas infectadas, apunta a EFEsalud Vicente Estrada, jefe de la Unidad de enfermedades infecciosas del Hospital Clínico San Carlos.
A su juicio supone un “claro fracaso” de las medidas preventivas, por lo que aboga, entre otros, por desarrollar campañas de información junto a msdres y padres, en colegios y en institutos:
“Hay que intentar que las personas más jóvenes sean muy conscientes de que se trata de una enfermedad de transmisión sexual, de que están en riesgo y de que el virus causante del SIDA sigue existiendo”.
La sociedad tiene que saber que hoy las enfermedades de transmisión sexual van en aumento entre los y las jóvenes, como la clamidia, la sífilis o el gonococo, y que este último además se ha hecho muy resistente a antibióticos que antes resultaban muy efectivos.
Las mismas conductas de riesgo y circunstancias, como tener muchas parejas o no utilizar preservativo, que te ponen en la pista de salida para contraer una Enfermedad de Transmisión Sexual (ETS) te colocan asimismo frente al riesgo de contraer VIH.
Por ello, Estrada defiende que VIH y ETS deben ir en un solo paquete en las políticas informativas y de prevención.
Aboga asimismo por implantar en España la profilaxis Pre-exposición (PrEP, siglas en inglés) para los colectivos más vulnerables, como pueden ser los varones homosexuales que tienen múltiples parejas.
En cuanto a los nuevos diagnosticos de más de 50 años, indica que ello puede deberse a que muchas personas se hacen la prueba muy tarde, y muchos , sin saberlo, llevan ya años con la infección.
”Hay mucho diagnóstico tardío. La gente tiene que conocer lo antes posible si tiene el virus del SIDA, porque pueden tratarse y se benefician ellos y benefician a la comunidad”.
Estrada ha sido uno de los expertos/as invitados/as la pasada semana a las jornadas que sobre VIH en España organizó The Economist Intelligence Unit, con el patrocinio de Gilead, y donde se presentó el informe “Vivir y envejecer con el VIH: desafíos en la gestión del VIH en España”.
Jornadas VIH en España, organizadas por The Economist/Gilead
El informe profundiza en los nuevos perfiles de pacientes con el virus a través de datos demográficos, que confirman la existencia de estos nuevos perfiles. En este sentido, cabe destacar que la edad media de los/las pacientes recién diagnosticados/as en España es de 36 años, aunque la edad de infección ronda los 33.
Y destaca otro dato: en 2015, el 14,4% de los nuevos diagnosticos tenían más de 50 años, frente al 7,7% en 2014.
El informe también subraya las diferencias que hay según la edad y el momento en el que los diagnosticados se infectaron con VIH:
Una primera generación que adquirió la enfermedad hace muchos años cuando no había tratamientos eficaces y que han vivido muchas complicaciones médicas.
Una segunda que fueron diagnosticados cuando los tratamientos empezaron a ser más eficaces y que se enfrentan a problemas adversos derivados de las altas toxicidades.
Y una tercera generación diagnosticada con tratamientos mejores y con toxicidades reducidas, lo que incrementó su eficacia y su esperanza de vida en unos diez años.
VIH:ONUSIDA
En 2014, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH (ONUSIDA) estableció los objetivos 90-90-90.
Esta estrategia aboga porque el 90% de todas las personas que viven con la enfermedad conozcan su condición, que el 90% con una infección diagnosticada estén en tratamiento antirretroviral y que el 90% de los que reciben tratamiento antirretroviral tengan supresión viral en 2020.
España se encuentra bien situada: el 82% de la población española con VIH ha sido diagnosticada, y el 92% de los/las pacientes españoles con el virus está recibiendo tratamiento para la enfermedad. La supresión viral está muy cerca de alcanzar el objetivo (88%).
Pero el documento de The Economist/Gilead concluye que parte de la complejidad de abordar las poblaciones con VIH en España proviene de la dificultad de identificar y manejar poblaciones muy diferentes infectadas con el virus:
EFE/Rungroj Yongrit
“Los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres representan más de la mitad de las nuevas infecciones, siendo la transmisión heterosexual un cuarto adicional y los consumidores de drogas un porcentaje más pequeño”.
“En una de cada cinco personas con VIH no se ha podido determinar el modo de transmisión”.
“Además, la diferencia en cuándo y cómo son diagnosticados y tratados los pacientes con VIH tiene un impacto significativo en su calidad de vida”.
La calidad de vida sigue siendo un problema grave para la población infectada por el virus.
En este sentido, se subraya que todavía se mantiene el estigma social y la discriminación.
También advierte el documento que de no abordarse “de forma urgente” los nuevos retos a los que se enfrentan los pacientes infectados, los objetivos marcados por ONUSIDA para el año 2020 no podrán ser alcanzados, a la par que se producirá un incremento notable de los costes asociados al manejo médico de esta enfermedad”.