Ya va acabando el verano y con ello vuelve a empezar una nueva estación, como todas, cargada de retos. Algunas personas empezarán en la universidad y otras continuarán con sus estudios o con otros y, sea como sea, empezará el calendario de formación.
Entre las nuevas profesoras y profesores, asignaturas, compañeras y compañeros de clase, edificios y aulas, también aparecen otras actividades como conferencias, talleres y cursos que, a veces, tienen que ver con los estudios y, otras veces, no, pero por el motivo que sea, captan nuestra atención.
Así, hay personas que deciden dedicar parte de su tiempo libre en pasar algunas horas más en la universidad y, en este caso, participando en el curso
Tria Triar (En Plenas Facultades) en la Universidad de las Islas Baleares, donde se ofrece al colectivo estudiantil universitario información y formación sobre:
- Las conductas adictivas, sean químicas o no químicas.
- Los riesgos asociados y las pautas para minimizarlos.
- Información sobre la perspectiva de género y las violencias sexuales en los espacios de ocio.
- Las conductas eróticas y sexuales saludables.
Se organiza a través de formaciones teóricas, actividades informativo-preventivas y la dinamización de los Campus Universitarios en los cuales interviene. Esta dinamización se basa en la formación y capacitación de una red de personas agentes de promoción de la salud dentro de cada universidad, las cuales se encargan de desarrollar las actividades dirigidas a multiplicar los mensajes preventivos entre otras personas que también estudian en la universidad, es decir, entre sus iguales.
Ir a la universidad no es sólo aprender teorías, resolver ejercicios, comentar textos y aprobar exámenes; también se trata de crecer emocionalmente y, a veces, es una cuestión de abrir puertas en la consciencia.
Si nos hacemos la pregunta: ¿qué papel representan las personas jóvenes en la sociedad? Podemos responder que la publicidad, las personas adultas y tantas otras fuentes de influencia lanzan mensajes que a veces son contradictorios con la idea que tienen de sí mismas. Así, se aprende a gestionar las emociones en los diferentes espacios en los que nos encontramos y la universidad es uno de ellos. Si no habían aparecido antes, la juventud puede entrar en contacto con unas realidades de consumo de sustancias a las que hacer frente, también al hecho de tomar más decisiones, informarse con ojo crítico, poner límites, resolver dudas, desmontar prejuicios y aceptar realidades que no se les habían mostrado o que se les habían negado, entre otras.
Las experiencias durante estos años han dado lugar a valoraciones por parte de las y los estudiantes, como las siguientes:
“Interactuar en clase y poder hacer dinámicas en el campus”, 2018
“Los debates entre alumnado y docente”, 2018
“Confirmar que la sociedad está poco implicada”, 2018
“Poder poner en práctica los conocimientos teóricos”, 2018
“El cambio de perspectiva que ha dado sobre mis propios conocimientos”, 2018
“Me ha gustado mucho que el taller me haya aportado los conocimientos necesarios para tener una visión más crítica y amplia sobre el mundo de las drogas”, 2018
“Creo que en la UIB hacían falta actividades como estas, ya que muchas personas estudiantes no saben de muchos aspectos de los que nos informaron”, 2017
“Encuentro que es una buena forma de, además de obtener conocimientos, conocer más gente del ámbito universitario”, 2017

Desde aquí queremos dar las gracias a todas las personas estudiantes que han participado de alguna forma en el proyecto, a aquellas personas de las universidades y de las administraciones que nos han apoyado durante todos estos años y sobre todo confiamos en que las semillas que vamos sembrando en ellas, tengan como resultado unas plantas bien resistentes, saludables y sostenibles para la vida que nos toca vivir y disfrutar.
Y como muestra, podéis leer unos de los diarios reflexivos que nos envió un estudiante que participó en el curso.
DIARIO DE UN MÓVIL, Antoni Cerdà Fullana
* Imagen ganadora del concurso de fotografía: «Si no paramos de contaminar, este será el futuro. Amina Claire Cadiñanos Chapman»
Autora: Alicia Bustos Vargas, EPF Baleares